lunes, 21 de mayo de 2018

"EL PRECIO DE LA LIBERTAD"



LECTURA BÍBLICA DE HOY:

2da. Corintios 3: 17, “PORQUE EL SEÑOR ES EL ESPÍRITU; Y DONDE ESTÁ EL ESPÍRITU DEL SEÑOR, ALLÍ HAY LIBERTAD”

Gracias Dios mío por tu Palabra. Gracias por el aire que aún podemos respirar por tu Gracia y Misericordia. Perdona nuestras iniquidades, nuestras flaquezas, quita toda escoria de nuestra vida espiritual, límpianos de toda inmundicia y llévate todo espíritu carnal, ayúdanos siempre a buscar la santidad, Padre Amado, en el nombre de Jesús. Amén.

MENSAJE:  

No existe un sentimiento tan inherente al hombre y a la mujer como la libertad.

Las personas que nunca hemos estado presos en una cárcel, privados de la libertad, no tenemos una idea consensuada de lo que significa salir en libertad de un recinto carcelario, obviamente nos imaginamos la sensación de alegría y felicidad que la persona siente al momento de salir a la calle.

Lamentablemente existen otras cárceles, íntimamente ligadas a lo espiritual, las cuales son peores que las cárceles físicas, porque las cárceles físicas son para estar confinados por una cantidad específica de años, aparte de la cadena perpetua.

Las cárceles espirituales están dirigidas por el enemigo de las almas, manteniendo en un confinamiento espiritual sin tiempo especifico  a una inmensa mayoría de la población, con el agravante de que no se dan cuenta.

El pecado ha permeado de una manera abrasiva y agresiva, la mayoría anda tras sus propias opiniones, totalmente de espaldas a Dios, buscando los placeres, las entretenciones y  los deleites, dando paso al ejercicio de la desobediencia a los preceptos y ordenanzas de Dios y siendo cada vez más esclavos del pecado.

Jesús se lo dijo a los fariseos, “JESÚS LES RESPONDIÓ: DE CIERTO, DE CIERTO OS DIGO, QUE TODO AQUEL QUE HACE PECADO, ESCLAVO ES DEL PECADO”, Juan 8: 34.

Dios envió a su Hijo Unigénito al mundo a fin de libertar a la humanidad que estuviera dispuesta a seguir los pasos de Jesús y aceptarlo en su corazón.

Jesús pagó con su Preciosa Sangre

“EL PRECIO DE LA LIBERTAD”

Ese Cristo está ahí presente, paciente y con todo su amor, esperando por tí que no lo conoces, para libertarte, para que veas la libertad en Cristo, “ASÍ QUE, SI EL HIJO OS LIBERTARE, SERÉIS VERDADERAMENTE LIBRES”, Juan 8: 36.

Así como el carcelario experimenta la más grande sensación de felicidad cuando sale libre, así mismo pude experimentar cuando vine a los pies de Cristo, lo que es la libertad espiritual.

No existe nada en este mundo que pueda compararse a sentir el Espíritu del Señor,  y por tanto sentir la libertad, la verdadera libertad, “PORQUE EL SEÑOR ES EL ESPÍRITU; Y DONDE ESTÁ EL ESPÍRITU DEL SEÑOR, ALLÍ HAY LIBERTAD”,  2da. Corintios 3: 17.

Ven a Cristo en esta hora, ven a sentir el gozo de la salvación, ven a sentir el gozo de la libertad!!!

Dios te bendiga !!!

Héctor Paula.
Para la Gloria de Dios