jueves, 19 de septiembre de 2013

"¡OH VANIDAD, CUÁN DAÑINA ERES!"


Foto por: jesusmanero.blog.br

 

LECTURA BÍBLICA DE HOY:

 

NO NOS HAGAMOS VANAGLORIOSOS, IRRITÁNDONOS UNOS A OTROS, ENVIDIÁNDONOS UNOS A OTROS”, Gálatas 5: 26.

 

Gracias Jehová por tu Palabra, gracias por la familia, gracias por el aire que aún podemos respirar. Te presento los lectores y lectoras, líbralos de todo mal, protege los niños y niñas, guárdalos de todo peligro, reprendo todo plan de las tinieblas y glorifícate en el siguiente mensaje, en el nombre de Jesús. Amén.

 

MENSAJE *** EXHORTACIÓN *** REFLEXIÓN:

 

El diccionario de la lengua Larousse Editorial. S.L., define la vanagloria como sigue: “Muestra excesiva de orgullo que hace una persona de lo que considera que son sus virtudes o bienes propios. (Jactancia, presunción)"

 
La vanagloria es odiosa, es mala compañera y hoy tenemos gran parte de la humanidad sumergida y atrapada en los tentáculos mortales de la vanagloria.

 
Hoy se vive de la vanagloria, es lo que se vende en todos los órdenes, desde que tenemos uso de razón nos enseñan a ser vanagloriosos al extremo de que siempre recuerdo a mi madre cuando me decía: “El que nada tiene, nada vale”.

 
Esto equivale a decir que la gran mayoría vive una carrera hacia lo material, hacia la presunción de tener más que los demás, y esto no es agradable ante los ojos de Dios.

 

Él establece claramente que la vanagloria no es de Dios, “PORQUE TODO LO QUE HAY EN EL MUNDO, LOS DESEOS DE LA CARNE, LOS DESEOS DE LOS OJOS, Y LA VANAGLORIA DE LA VIDA, NO PROVIENE DEL PADRE, SINO DEL MUNDO”, 1 Juan 2: 16.

 

Debemos de estar conscientes de que el mundo pasa y sus deseos, “Y EL MUNDO PASA, Y SUS DESEOS; PERO EL QUE HACE LA VOLUNTAD DE DIOS PERMANECE PARA SIEMPRE”, 1 Juan 2: 17.

 

Es por eso que en esta hora tenemos que pedirle a Dios que quite todo asomo de vanagloria de nuestras vidas.  Cristo viene pronto a buscar una iglesia en santidad y esa debe ser nuestra meta con el Espíritu Santo como nuestro guía.

 

Tú y yo debemos declarar a dura voz:

 

 “¡OH VANAGLORIA, CUÁN DAÑINA ERES!”

 

Lo malo de la vanagloria es que va penetrando en la vida de las personas con astucia y desapercibida, porque se le va permitiendo que entre en pequeñas raciones.

 

Y cuando usted viene a ver, es una enorme bola de nieve, casi imposible de detener.

 

Pero Dios nos ha hablado en esta hora acerca de ese terrible mal llamado vanagloria, “NO NOS HAGAMOS VANAGLORIOSOS, IRRITÁNDONOS UNOS A OTROS, ENVIDIÁNDONOS UNOS A OTROS”, Gálatas 5: 26.

  

Dios te guarde,

  

Héctor Paula

 

No hay comentarios: