jueves, 26 de septiembre de 2013

"EL MAÑANA INCIERTO"


Foto por: miestilodevida.org

 
LECTURA BÍBLICA DE HOY:

 

EN LUGAR DE LO CUAL DEBERÍAIS DECIR: SI EL SEÑOR QUIERE, VIVIREMOS Y HAREMOS ESTO O AQUELLO”, Santiago 4: 15.

 

 

Gracias Dios mío por tu Palabra. Perdona nuestras ofensas, nuestras transgresiones, santifícanos y quita de nuestras vidas todo lo que nos impida tener una relación directa con el Maestro, el Rey de reyes y Señor de señores, Jesús de Nazaret. Bendice los lectores y lectoras, reprende toda fuerza contraria, glorifícate en el siguiente mensaje, en el nombre de Jesús. Amén.

 

MENSAJE *** EXHORTACIÓN *** REFLEXIÓN:

 

Cada día observo la manera en que la mayoría solo confía en su propio yo.

 

No es raro ver una persona decir, “Mañana voy para la playa”, en vez de decir, “Mañana, si Dios quiere, voy para la playa”.


Y es que tenemos una humanidad que cada día se aleja más y más de los preceptos, ordenanzas, mandamientos y disposiciones que Dios nos traza en su Santa y Bendita Palabra.

 

Me encanta la forma en que el Apóstol Santiago nos entrega su mensaje, siempre lo he dicho, él va directo al problema, no anda con rodeos ni mescolanzas.

Por eso en esta hora la Palabra nos retrae a lo que debemos de obedecer a este respecto.
 


Observe como Santiago nos llama la atención: “¡VAMOS AHORA! LOS QUE DECÍS: HOY Y MAÑANA IREMOS A TAL CIUDAD, Y ESTAREMOS ALLÁ UN AÑO, Y TRAFICAREMOS, Y GANAREMOS”, Santiago 4: 1

 

Tenemos siempre que poner a Dios por delante, siempre debemos de invocarlo y dedicarle nuestras actividades, “Y TODO AQUEL QUE INVOCARE EL NOMBRE DEL SEÑOR, SERÁ SALVO”, Hechos 2: 21.

 

Y es que,

 

EL MAÑANA INCIERTO
 

Es una realidad.

 

El otro día yo iba en un autobús público en la Av. Independencia, cerca del Km 8 y pude ver una joven que venía corriendo a cruzar la vía a tomar un minibús que la esperaba, pero no miró para el lado que nosotros veníamos y ni siquiera me dio tiempo de gritarle al chofer.

 

El autobús la impactó dramáticamente, aquello fue terrible, aquel sonido de ese impacto me llegó a las más internas fibras de mi corazón. Esa joven no sabía que ese día iba a encontrar la muerte tan trágicamente.

 

El mañana es incierto, y por eso es que debemos siempre decir, “MAÑANA SI DIOS QUIERE HARÉ ESTO Ó AQUELLO”, porque en ese momento usted está declarando victoria sobre las tinieblas, y nada le sucederá, porque cuando declaramos a Dios por delante, los demonios tienen que huir, esto es bíblico y amplio.

 

Santiago nos lo reitera, “EN LUGAR DE LO CUAL DEBERÍAIS DECIR: SI EL SEÑOR QUIERE, VIVIREMOS Y HAREMOS ESTO O AQUELLO”, Santiago 4: 15.

 

Dios te guarde,

 

Héctor Paula

 

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