martes, 13 de marzo de 2007

!!!"EL GOZO QUE TENGO YO, EL MUNDO NO ME LO DIÓ..."!!!

Dios les bendiga poderosamente!!!

Nuestra lectura bíblica:

Habacuc 3: 17-18 "Aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos, aunque falte el producto del olivo, y los labrados no den mantenimiento, y las ovejas sean quitadas de la majada, y no haya vacas en los corrales; con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi Salvación"

Gracias mi Dios por tu palabra, gracias Jeová por tu misericordia, te alabo y te doy toda gloria y toda honra, aún en medio de estos tiempos duros y peligrosos. Bendice a cada lector, en el nombre de Jesús. Amén.
Decía una vieja leyenda que el hombre más feliz del mundo no tenía camisa. Esto fue producto de que un
rey que no era feliz envió a buscar al hombre más feliz del mundo, y en la búsqueda encontraron este hombre que no tenía camisa y decía, promulgaba que él era el hombre más feliz del mundo.
Esto nos da una idea,
nos da una panorámica de como está el mundo.
Definitivamente el hombre y la mujer no terminan de encontrar la felicidad.
No importan los bienes,
no importa la clase social.
El rico no es feliz pues con todo y su fortuna de repente le viene una enfermedad mortal,
ó un fracaso repentino familiar o empresarial,
su dios el dinero, llamado dios mamón
no lo deja tranquilo ni le da felicidad,
pues debe mantener un status por encima de todo.
El pobre nunca alcanza la verdadera felicidad pues vive un mundo de limitaciones
y de sueños inalcanzables
en una sociedad discriminatoria,
en una sociedad de apellidos
y de razas.
La clase media vive en un lapsus de no querer bajar a la clase pobre
pero vive en un constante encontronazo
con las murallas que no le dejan penetrar a la clase rica
a la exclusiva clase rica.
Es una sociedad que totalmente condiciona al hombre,
¿cuanto tienes y te diré quien eres? son de los paradigmas que escuchamos continuamente.
En esta incesante lucha de clases el hombre no alcanza la felicidad.
Pero te tengo buenas noticias.
Cristo establece la gran diferencia en tu vida.
Automáticamente vienes a los pies de Cristo
y procedes a un verdadero arrepentimiento en tu vida
y confiesas a Jesús como tu único y suficiente salvador,
dice la Biblia que eres otra criatura, que las cosa viejas quedan atras.
2 Cor 5:17 "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas".
Lo que quiere decir que somos nuevas criaturas en Cristo,
nuestro gozo y nuestra felicidad son renovados
y nuestras vidas alcanzan otra dimensión,
tenemos un Espíritu Santo
que nos consuela,
nos da fuerzas
y sobre todo nos da el gozo,
la paz
y la felicidad,
aún en medio de las tempestades de este mundo pecador.
Dios nos dice en 2 Cor 13:11 "Por lo demás, hermanos, tened gozo, perfeccionaos, consolaos, sed de un mismo sentir, y vivid en paz; y el Dios de paz y de amor estará con vosotros" .
Por eso tenemos esperanza,
tenemos paz,
tenemos gozo,
aunque la despensa esté vacía,
aunque la nevera esté vacía,
aunque la estufa no se haya encendido
tenemos gozo,
Como dice la Palabra, aunque la higuera no florezca,
ni en las vides haya frutos,
aunque falte el producto del olivo,
y los labrados no den mantenimiento,
y las ovejas sean quitadas de la majada,
y no haya vacas en los corrales;
con todo,
yo me alegraré en Jehová,
y me gozaré
en el Dios de mi salvación.
No importan las circunstancias,
no importan los problemas,
los evangélicos somo felices en Cristo Jesús,
aquí no importa clase social,
aquí no hay grandes ni pequeños,
todos somos igualitos ante Dios,
y esto es hermoso,
esto es único,
es lo mejor que queda en el mundo,
por eso Dios ha tenido misericordia con esta humanidad,
por los evangélicos
que doblamos nuestras rodillas,
y para que tú que no eres Cristiano tengas tiempo
y puedas escapar de las terribles cosas que se acercan para esta humanidad adúltera y pecadora.
Ven a disfrutar del gozo
del Evangelio de Cristo,
ven que Él te llama,
ven y verás la diferencia,
porque el gozo que tengo yo,
el mundo no me lo dió,
y como no me lo dió
no me lo puede quitar,
este gozo
me lo dió Jesucristo.
Dios te bendiga
Héctor Paula