viernes, 22 de julio de 2011

"NACER DE NUEVO"


Foto por: pediatriaugfcm.blogspot.com

LECTURA BÍBLICA DE HOY: 1ra. Pedro 1: 23,

SIENDO RENACIDOS, NO DE SIMIENTE CORRUPTIBLE, SINO DE INCORRUPTIBLE, POR LA PALABRA DE DIOS QUE VIVE Y PERMANECE PARA SIEMPRE”.

Dios mío recibe toda la gloria y toda la alabanza. Haznos propicios, Señor, para presentarnos ante tu presencia, límpianos, santifícanos y perdona nuestras ofensas Padre amado, te lo pedimos en el nombre poderoso de Jesús. Amén.

MENSAJE *** EXHORTACIÓN *** SERMÓN *** REFLEXIÓN:

Es preciso que en la vida espiritual de todo cristiano y toda cristiana exista una transformación genuina en su hablar, en su caminar, en su proceder, en su interactuar.

La Palabra de Dios establece claramente que los frutos del cristiano son los que van a certificar la transformación mencionada, “ASÍ QUE, POR SUS FRUTOS LOS CONOCERÉIS”, Mateo 7: 20.

Esa transformación debe ser motivada por el Espíritu Santo, no debe ser forzada ni fingida.

La transformación del cristiano, de la cristiana, tiene que ser el producto de un nacer de nuevo.

Jesús tuvo que decirle al fariseo Nicodemo que era necesario nacer de nuevo para poder ver el reino de Dios, “RESPONDIÓ JESÚS Y LE DIJO: DE CIERTO, DE CIERTO TE DIGO, QUE EL QUE NO NACIERE DE NUEVO, NO PUEDE VER EL REINO DE DIOS”, Juan 3: 5.

Hay mucha controversia en esto, pues existen cristianos que predican una cosa y actúan de otra muy diferente, obviamente no quiero caer en juicios de valores, simplemente que esta Palabra nos conduzca hacia la estatura del varón y la varona que Dios quiere de cada uno de nosotros.

Sabemos que no tenemos cuerpos glorificados todavía, pero no podemos mermar en la fe, y con la fe sobrenatural de Dios podremos pedirle que nos haga nacer de nuevo.

Para nacer de nuevo, lo primero es recibir a Cristo, arrepentirnos y humillarnos ante su presencia, y el Espíritu Santo se encargará de hacernos nueva criatura, “DE MODO QUE SI ALGUNO ESTÁ EN CRISTO, NUEVA CRIATURA ES; LAS COSAS VIEJAS PASARON; HE AQUÍ TODAS SON HECHAS NUEVAS”, 2da. Corintios 5: 17.

Aquí es donde se diferencian los que son de los que no son.

No puede haber una separación de nuestros frutos, de nuestro testimonio con nuestra condición de cristiano, así de sencillo.

El evangelio no se define por palabras, se define por hechos, por testimonio.

Por eso es que usted alcanza a ver una cristiana lavada con la Sangre de Cristo y lo que ella irradia es santidad, respeto, poder de Dios, causando una impresión extraordinaria aún de los más escépticos.

Un delincuente alcanza a ver una cristiana de santidad y la respeta, hasta la protege, mientras que por otro lado aparecen unas nuevas cristianas a lo mundano que lo que hace el delincuente es irrespetarla pues no se nota ninguna diferencia entre una mundana y estas cristianas modernistas.

Este mensaje no le gusta a mucha gente, pero siempre he dicho que el compromiso de este blog, no es con hombres, sino con Dios, porque el evangelio no puede verse bajo la lupa de los pareceres particulares de nadie.

El evangelio solo puede verse bajo la lupa del Espíritu Santo, esta es la gran diferencia.

Si queremos obtener nuestra salvación, si queremos disfrutar del privilegio de ser cristiano lavado por la Sangre de Cristo, entonces tenemos que dejar el yo, tenemos que dejar el viejo hombre.

Tenemos que

NACER DE NUEVO

Pero no nacer del vientre de la madre como expresó Nicodemo, sino que tenemos que renacer de la simiente incorruptible del Espíritu Santo por medio de la Sangre Preciosa e inmaculada de Jesús, “SIENDO RENACIDOS, NO DE SIMIENTE CORRUPTIBLE, SINO DE INCORRUPTIBLE, POR LA PALABRA DE DIOS QUE VIVE Y PERMANECE PARA SIEMPRE”, 1ra. Pedro 1: 23.

Es tiempo de profunda reflexión.

Tenemos que nacer de nuevo, porque toda carne es como la hierba, y toda gloria del hombre como flor de la hierba, “PORQUE: TODA CARNE ES COMO HIERBA, Y TODA LA GLORIA DEL HOMBRE COMO FLOR DE LA HIERBA. LA HIERBA SE SECA, Y LA FLOR SE CAE; MAS LA PALABRA DEL SEÑOR PERMANECE PARA SIEMPRE”, 1ra.

Es necesario nacer de nuevo, en Cristo Jesús, esta es nuestra gran reflexión de hoy.

Debemos de entregarnos por completo al Espíritu Santo para que Él nos conduzca hacia toda verdad y justicia.

El tiempo se termina, Cristo viene muy pronto y si no hemos nacido de nuevo, no podremos irnos con Él.

Por medio de la resurrección de Jesucristo tenemos que renacer en Él, para una esperanza viva, “BENDITO DIOS Y PADRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, QUE SEGÚN SU GRANDE MISERICORDIA NOS HIZO RENACER PARA UNA ESPERANZA VIVA, POR LA RESURECCIÓN DE JESUCRISTO DE LOS MUERTOS”, 1ra. Pedro 1: 3.

Cristo te ama y te llama.

Ven a Él.

Dios te guarde,

Héctor Paula.

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